"No valen excusas ni justificaciones ni disculpas". Miguel Sebastián

jueves, 31 de mayo de 2007

Ricardo González Saavedra anuncia su dimisión como secretario local del PSOE de Ponferrada. Un ejemplo más de coherencia

El socialista Ricardo González Saavedra anunció hoy que dimitirá como secretario local del PSOE en Ponferrada (León) en el plazo máximo de un mes. Así lo señaló hoy en la capital del Bierzo el propio Saavedra, quien aseguró que los motivos de esta decisión se deben a los malos resultados obtenidos en las pasadas elecciones municipales, así como al cumplimiento de la promesa que formuló cuando accedió al cargo.

A nuestros líderes provinciales

A nuestros líderes provinciales, Secretarios Generales de Valladolid, León, Salamanca, Palencia, Segovia, Ávila, Zamora, Burgos y Soria. Os emplazamos a llevar este mensaje a oídos de Angel Villalba para que la batalla para ganar Castilla y León para la izquierda comience desde ahora, hoy mismo. En vosotros reside la confianza de tantos y tantos afiliados de las provincias que ven como nos hundimos más en el conformismo y la poltrona. Vosotros tenéis que liderar el nuevo proyecto en esta fase, donde juntos tendremos que buscar a la persona que nos ilusione y movilice para vencer a la derecha recalcitrante que está sumiendo a nuestra comunidad en el olvido y el éxodo masivo de su población más joven. No es el momento de callarse, de volver a las tristes máximas de la política como aquella que dice que el que se mueve no sale en la foto. Moveos sin miedo, y haced de este un partido ganador que atraiga al indeciso y motive al convencido. Sinceramente, a nadie más podemos apelar. De vosotros depende compañeros. Es el momento.

Rafael Simancas y Miguel Sebastian ya han asumido su derrota


EL PAÍS.- Gracias y hasta siempre". Con estas palabras se ha despedido de la política Miguel Sebastián, cabeza de lista PSOE al Ayuntamiento de Madrid, para regresar a su puesto de profesor universitario tras el fracaso de su intento de conquistar la capital. En una esperada rueda de prensa en Ferraz sin la presencia de ningún alto responsable del partido, Sebastián ha asumido esta mañana como propia la derrota frente a Alberto Ruiz-Gallardón y ha anunciado que ni siquiera recogerá su acta de concejal por coherencia y para asumir responsabilidades. Además, tampoco quiere "ser un obstáculo" para la renovación del Partido Socialista de Madrid (PSM). "Me voy sin resentimiento", ha dicho Sebastián, que se suma así a la renuncia de Rafael Simancas, formalizada el martes, a volver a aspirar a la Comunidad. En una declaración sin preguntas en la sede socialista de Madrid, acompañado por el número 15 de la lista socialista Pedro Sanchez y el teniente de alcalde de Getafe David Lucas, Sebastián ha asegurado que renuncia a su "escaño como concejal" y que toma esta decisión "por coherencia y por principios", después de un resultado electoral que considera "claro" y para el que "no valen excusas ni justificaciones ni disculpas". Tras comunicar que el día 16 no recogerá su acta de concejal, Sebastián ha confirmado que "el lunes" pedirá su "reingreso" en la Universidad Complutense". Convencido de que su salida "es lo mejor para el PSOE", ha reconocido que siempre dijo que se mantendría fuera el que fuese el veredicto de las urnas, pero "con este resultado los votantes socialistas se sienten frustrados y yo quiero contribuir a la recuperación del partido". El cabeza de lista del PSOE ha añadido que "los militantes quieren una renovación profunda, profunda, del partido" y él no quiere "ser un obstáculo". Para Sebastián, que antes de ser candidato era director de la oficina económica del presidente, "la democracia se hace fuerte cuando uno gana y sabe ganar y cuando uno pierde y asume sus responsabilidades". "Me voy sin resentimiento a pesar de los insultos, las mentiras y las calumnias que se han dicho y escrito sobre mí en las últimas semanas. No es mi forma de entender la política", ha añadido el candidato, que fue elegido por José Luis Rodríguez Zapatero y que recibió el respaldo de la dirección del PSM por unanimidad. Sus últimas palabras en esta comparecencia de apenas tres minutos han sido para agradecer a su equipo, a los compañeros y militantes, y a los "cientos de ciudadanos que a través de llamadas, mensajes y correos" le han manifestado su apoyo", y, por supuesto, al "casi medio millón de habitantes" que le votaron.

Sin autocrítica

El Norte de Castilla


LA incomprensible falta de autocrítica por parte del secretario (que no líder) regional de los socialistas lleva camino de convertir el fracaso del domingo en fuente de conflictos internos.

Setenta y dos horas después de las elecciones del pasado domingo, Villalba salió ayer a la palestra para decir: 1) Que su partido «no ha conseguido el objetivo» de ganar (o sea, una obviedad); 2) que ha logrado que el PSOE «crezca y esté más coordinado» (un desatino; el procurador de más, por Valladolid, solo podía ir al PSOE; si se descuidan un pelín, se lo quita IU); 3) que nadie le pidió ganar, «sino convencer a la sociedad de que el cambio es posible» (un despropósito en boca de un candidato que se ha pasado la campaña haciendo quinielas en las que decía que gobernaría); 4) que «todavía hay una brecha entre el PSOE y la sociedad» (segunda obviedad; según el resultado hay un abismo, no una brecha); y 5) que «es tiempo de pensar y ganar las elecciones generales» en Castilla y León (un sueño: si alguien en el PSOE puede ganar las generales en Castilla y León no va a ser él).

Para decir todas esas cosas ha necesitado tres días, tres, aunque una de ellas sí merece mayor reflexión. Es esa frase con la que Villalba justifica la derrota : «Nadie me ha exigido en esta convocatoria ganar». Si no se estuviera viviendo esta situación dentro del PSOE regional como una tragedia, cabría preguntarse: ¿Es que si se lo hubieran pedido, sí habría ganado? Pero como el asunto es serio, solo necesita autocrítica, mucha autocrítica.

Fracaso y crisis socialista en tierras de Zapatero


Pedro Vicente www.elsemanaldigital.com

31 de mayo de 2007. No tiene el alcance ni las dimensiones de la Comunidad de Madrid, pero la crisis que el 27-M ha abierto en el PSOE de Castilla y León no es de menor intensidad y presenta la particularidad de producirse en la tierra de José Luis Rodríguez Zapatero.

Se sabía que, tras el espejismo de los primeros meses, el "efecto Zapatero" se había ido diluyendo paulatinamente a lo largo de sus tres años de gobierno. Lo que nadie podía sospechar es que, llegadas las primeras elecciones autonómicas bajo su mandato, los socialistas de Castilla y León no iban a superar ni los resultados de 2003, año en que José María Aznar gobernaba a sus anchas desde La Moncloa.

Y ha ocurrido que, después de 20 años de gobierno, el PP de Castilla y León ha mantenido intacta su hegemonía, ganando las elecciones autonómicas por quinta vez consecutiva por mayoría absoluta, con un apoyo electoral que roza el 50%.

Derrota en León

El tirón electoral de Zapatero se ha limitado exclusivamente a la ciudad de León, donde el socialista Francisco Fernández, el conocido "Paco Raquetas", se ha quedado al borde de la mayoría absoluta y lo normal es que pueda gobernar. Pero ello ni siquiera salva el prurito personal del presidente del Gobierno, que ha visto derrotada en la provincia de León la candidatura socialista a las elecciones autonómicas, todo un revés después de que el PSOE hubiera sido la fuerza mas votada en las generales de 2004.

El traspiés es todavía mayor si se tiene en cuenta que la candidatura leonesa la encabezaba el propio candidato socialista a la presidencia de la Comunidad, Ángel Villalba, a la sazón secretario regional del PSOE. El correctivo electoral sufrido por Villalba ha sido demoledor, toda vez que en la propia ciudad de León ha obtenido 3.500 votos menos que el candidato socialista a la Alcaldía.

Pero en Ferraz, mucho peor que la segunda derrota de Villalba -que se daba por descontada, aunque no con tanta contundencia- ha sentado el fracaso cosechado por la candidata socialista a la Alcaldía de Valladolid, Soraya Rodríguez, diputada del Congreso y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE. Zapatero y el estado mayor socialista habían declarado Valladolid objetivo estratégico, depositando toda su confianza en Rodríguez, en cuyo apoyo no han escatimado esfuerzos. El resultado no ha podido ser mas decepcionante: nueva victoria por mayoría absoluta del alcalde del PP, Javier León de la Riva, y con mayor margen de votos que hace cuatro años.

Villalba, un político amortizado

Al igual que ocurre en Madrid, los resultados electorales en Castilla y León inhabilitan políticamente a la actual dirección regional del partido. Sin embargo, a diferencia de Rafael Simancas, Villalba ni siquiera se ha dignado en reconocer el fiasco y pretende aferrarse al cargo, sin admitir su evidente condición de político plenamente amortizado.

Así las cosas, la orden de Ferraz de no abrir ninguna crisis territorial antes de las próximas elecciones generales prolongará su agonía hasta el congreso regional a celebrar a continuación. Y hasta entonces permanecerá abierta la incógnita sobre la nueva cabeza visible del PSOE en Castilla y León, elección que estará muy en función de lo que deparen los nuevos comicios generales.

En realidad, como la nueva derrota socialista en Castilla y León se daba por descontada, las especulaciones al respecto comenzaron ya hace meses. El diputado palentino Julio Villarrubia, número dos de Diego López Garrido en el grupo parlamentario del Congreso, fue el primer nombre en aparecer. Mas tarde se ha barajado el de la Secretaria de Estado de Asuntos Sociales, la leonesa Amparo Valcarce, persona de máxima confianza de Zapatero. Y hay quien no descarta al jefe de esta última, el salmantino Jesús Caldera, cuyas posibilidades de repetir como ministro se consideran sumamente remotas. Pero hay tiempo para que otros nombres aparezcan en escena.

Villalba no dimitirá porque ha logrado una subida «leve» y «nadie nos exigió ganar»

«No os voy a dar el titular». Ángel Villalba sabía que ayer se enfrentaba a la pregunta que tanto detesta, pero que ahora está en la mente de todos, incluido su partido: su futuro al frente del PSCL tras la segunda derrota electoral consecutiva. A la defensiva y en algunos momentos en tono cortante, el secretario regional socialista aseguró que seguirá en su puesto dentro del partido hasta que se celebre el Congreso Regional (previsiblemente en 2008) y durante «toda» la legislatura mantendrá la portavocía del Grupo Parlamentario en las Cortes. Pero de su posible intención de ser candidato en las elecciones de 2011 no dijo ni una palabra.

«Mi único problema es la voz»

Extrañado por la utilización de los periodistas del verbo «dimitir», el dirigente socialista tiene muy claro que no lo va a hacer -«es un verbo que mi partido no conjuga», contestó- y que en la Comisión Permanente, reunida ayer por primera vez tras el 27-M, sólo se habló de «trabajar». En tono irónico llegó a asegurar que su único problema era la «voz», ayer un poco tomada.
La decisión de mantenerse tal y como está cobró en su argumentación fuerza cuando aseguró que «nadie me exigió ganar las elecciones; me han pedido trabajar para dirigir este partido y trabajar por el cambio». Aunque el aspecto y el tono reflejaba cierto abatimiento, a la hora de hacer autocrítica se creció. Y es que el secretario regional de los socialistas no cree que haya que adoptar medidas drásticas, ya que, justificó, «desde 2003 estamos experimentando subidas suaves, pero no descensos que sí obligarían a una reflexión y corrección importante de las políticas». «Me siento levemente satisfecho», aseveró. Tanto es así, que tras la debacle electoral del domingo tampoco prevé ningún relevo en los cuatro candidatos socialistas que han perdido las elecciones (Salamanca, Ávila, Valladolid y Burgos). «Pueden ser la alternativa en sus ciudades dentro de cuatro años», defendió.

Y fue más allá al destacar como gran triunfo que el PSOE de Castilla y León ha sido el partido en la oposición que más apoyos ha tenido en España. Una postura que, según sus palabras, fue ayer respaldada por la Comisión Permanente del PSCL: «He recibido el apoyo total tanto por la campaña como por el duro trabajo que queda pendiente». Y es que los socialistas de Castilla y León más cercanos a Villalba parecen que quieren olvidar los datos del pasado domingo para escudarse en las próximas elecciones generales.

Campaña «plana» del PP

No obstante, sí reconoció algunos aspectos que no se han tenido en cuenta, como que no han sido capaces de movilizar a la gente del partido, «como sí ha hecho el PP» e interpretó que en el resultado de los votos mucho tiene que ver el discurso «anti-gobierno y sobre su política terrorista del PP», aunque «también puede tener que ver con las candidaturas o nuestro discurso». Pero donde se le vio más exigente a Villalba fue al asegurar que si no se ha conseguido la victoria es porque ha habido «fallos» en el «discurso, el planteamiento o los candidatos». También arremetió contra la campaña «plana» de Juan Vicente Herrera, quien «ha optado por el silencio permanente».

Donde sí se han cumplido los objetivos ha sido en el ámbito municipal. Villalba pronosticó que su partido puede llegar a gobernar cinco capitales de provincia y una diputación provincial (la de León). «Hemos avanzado en este sentido y hemos reducido la distancia con el PP en 200 concejales», explicó. Si ayer pasó el examen de los miembros de su partido, el viernes tendrá que hacer frente al más duro: el Consejo Territorial, formado por los secretarios provinciales, y la Comisión Ejecutiva en pleno. De allí, podrían salir las primeras notas disonantes. Villalba anunció que en este foro anunciará la nueva composición de su Grupo Parlamentario.